Nos conocimos una noche de fiesta, sin imaginar que ese encuentro cambiaría nuestras vidas. Lo que empezó con risas y una conexión inesperada nos llevó a nuestra primera cita en el Sushi, donde confirmamos que juntos todo tenía sentido. Hoy, aquella casualidad se ha convertido en una decisión firme: vamos a casarnos y a seguir escribiendo nuestra historia.
“No te casas con la persona con la que puedes vivir; te casas con la persona sin la que no puedes vivir.”